Uno de los fenómenos más frecuentes en los procesos de reconversión profesional es la resistencia a «soltar» roles anteriores. Esta resistencia suele interpretarse como apego o miedo al cambio. Sin embargo, desde una mirada ontológica, revela algo más profundo: una creencia arraigada sobre el valor propio y sobre qué merece ser conservado.
El caso clínico del sombrero
Durante mi propio proceso de rediseño de identidad profesional, me encontré con una dificultad concreta: no podía guardar mis libros de Derecho. Una pregunta de coaching —¿qué sentís cuando intentás hacerlo?— reveló una emoción no registrada: la sensación de estar descartando el propio esfuerzo. Esa emoción era la señal de una creencia limitante operando por debajo del nivel consciente.
Rafael Echeverría, en Ontología del Lenguaje (1994), sostiene que los seres humanos somos seres lingüísticos que nos construimos en la acción y en la interpretación. La identidad no es una esencia fija sino una narrativa en permanente reescritura. Sin embargo, cada capítulo anterior no desaparece: sedimenta.
Los múltiples sombreros y la teoría de los roles
Erving Goffman, en The Presentation of Self in Everyday Life (1959), introdujo la noción de que los individuos interpretamos diferentes roles según el contexto social. Lo que el coaching amplía es que esos roles no son máscaras intercambiables: son capas constitutivas del ser.
La abogada, la economista, la coach, la madre, la hija: no son identidades en competencia. Son fuentes acumuladas de valor, competencia y sentido. Brené Brown, en Daring Greatly (2012), propone que la vulnerabilidad en la transición de roles no es debilidad sino el espacio donde se construye la autenticidad.
El diseño de identidad como acto consciente
Lo que emerge de estos procesos es que la transición profesional más poderosa no es la que abandona, sino la que integra. Carol Dweck (Mindset, 2006) señala que las personas con mentalidad de crecimiento reconocen el esfuerzo pasado como inversión, no como límite. Desde esa perspectiva, cada rol vivido es capital de identidad disponible para el siguiente diseño.
El sombrero no se cambia. Se agranda.
Referencias
Echeverría, R. (1994). Ontología del Lenguaje. Dolmen Ediciones.
Goffman, E. (1959). The Presentation of Self in Everyday Life. Anchor Books.
Brown, B. (2012). Daring Greatly. Gotham Books.
Dweck, C. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House
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